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Semanario Económico y Financiero de Cuba

La hora de las inversiones

Diversos surtidos para el mercado nacional y el sector del turismo fabrican las diferentes fábricas de la empresa de productos lácteos de Camagüey

Las tinas de helado de chocolate se van llenando una tras otra, antes de ser selladas e ir a diferentes destinos. Es la última fase del proceso productivo en la nueva planta, inaugurada el 29 de julio pasado en la Unidad Empresarial de Base Combinado Lácteo de Florida.

La línea, de la marca Frisher, incluye equipos de pasteurización, homogenización, banco  de hielo, tinas de maduración, dos congeladores de helado y la nevera y funciona a gas, independiente del resto de la planta, explica José Carlos García Pérez de Corcho, jefe de producción de esa industria.

“Llegó desarmada y la ensamblamos en tiempo récord, apenas unos tres días y  a la cuarta jornada, ya estaba inaugurada y produciendo”, afirma.

Además de la línea helado, la UEB ha realizado importantes acciones constructivas para mejorar los salones de producción, recibo de leche y envasado, recuperado la línea de reconstitución de leche y de queso Frescal y tiene previsto montar una de cremitas de leche y derivados de la soya como pastas untables y la crema bombón, dijo García.

 “Consumimos apenas una parte de la leche que acopiamos, por lo que se aspira hacer aquí otros productos como el Frescal para evitar el acarreo de leche hacia otras industrias, que después traen a esos municipios los productos terminados”, abundó el jefe de producción.

Abierto solo como punto de acopio y enfriamiento de leche en 1956, el combinado perteneciente a la Empresa de Productos Lácteos Camagüey, ha evolucionado y hoy asume leche fluida en bolsas, yogur de soya y natural en diferentes formatos para disímiles destinos -incluido el turismo- helado y queso. De sus producciones se benefician los municipios de Florida, Céspedes y Esmeralda.

El todo

La mencionada UEB tiene un peso específico importante en la industria láctea en el país a partir de los volúmenes de leche que tributa la agricultura camagüeyana, en el orden de los 90 millones de litros en 2018, destaca Ramón Guerra Robaina, su director adjunto.

Con una infraestructura que permite desarrollar un nivel de producciones, ha venido a ser fortalecida a partir de un esfuerzo del Ministerio de la Industria Alimentaria y el Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria (GEIA), en las inversiones y la importación de equipos para el procesamiento industrial de esta materia prima y la obtención de alimentos para la población.

De acuerdo con Jesús García Quintana, director de recursos humanos, en la empresa laboran alrededor de 2 332 trabajadores, diseminados por unidades en 10 municipios y 17 entidades, incluida la dirección: tres fábricas de queso, tres combinados, cinco acopios refrigerados, talleres de mantenimiento fabril y taller automotor, entre otros.

La empresa tiene como misión fundamental la producción de leche fluida para la población -que se entrega a granel en la provincia, con excepción de los municipios de Florida y Céspedes-,  yogur natural, de sabores y de soya, así como diferentes variedades de queso, mantequilla y helado. En el combinado de Nuevitas, además, se elaboran otros productos como crema bombón, pastas untables, dulce de leche y queso azul.

Inversiones

De acuerdo con Juan Carlos Rodríguez Salas, director técnico y de desarrollo,  desde 2017 se han hecho inversiones importantes en la cadena de frío tanto en la adquisición de compresores, condensadores evaporativos y otros que permiten reforzar la cadena de frío, vital en el desarrollo de las producciones lácteas con la calidad requerida.

La empresa ha recibido también equipos tecnológicos de procedencia rusa, que esperan la presencia de técnicos de ese país, para su puesta en marcha.

“En la planta pasteurizadora de Camagüey se montó un pasteurizador de 10 000 litros,  que va a mejorar la calidad de la leche, un homogenizador y una descremadora, al igual que en la fábrica  de quesos La Vaquita, mientras en la del municipio de Sibanicú, fueron instaladas cuatro  prensas e igual número de desprensadoras y una clarificadora, para limpiar la leche de impurezas”, detalló.

En la mayor inversión en maquinarias en los últimos años, otros equipos, entre estos congeladores, condensadores evaporativos, compresores y calderas han llegado para rejuvenecer la industria láctea camagüeyana. “Ese equipamiento permite aumentar la  productividad, mejorar la calidad de los productos y la inocuidad de los alimentos, con un pasteurizador, por ejemplo, la leche sale pasteurizada, con mayor higiene y durabilidad”, indicó Rodríguez Salas.

La fábrica de leche en polvo, donde un incendio paralizó la producción, en la actualidad se dedica a la fabricación de mantequilla, en tanto se importan y sustituyen los elementos dañados.

De acuerdo con el directivo, se prevén otras inversiones en la empresa, entre estas, una línea de leche condensada y otra pasteurizada (UHT) para envasar en tetrapack, una de yogur natural de 10 000 litros y una de 100 000 litros de leche para procesar queso en Sibanicú, como parte del plan de desarrollo hasta 2030. “Ese municipio se encuentra insertado en un programa quesero  que prevé la construcción de siete fábricas de queso a lo largo del país”, dijo.

En la empresa,  señala Rodríguez, se trabaja muy fuertemente el tema de la inocuidad de los alimentos para introducir progresivamente el Sistema de Análisis de Peligros y de Puntos Críticos de Control (HACCP), acreditado ya en la fábrica de mezcla física Guarina y en una línea en La Vaquita. “Es una metodología fuerte, a la cual es complejo llegar, pero más aún mantener”, considera.

Queso azul

Hace unos tres años, en el Combinado Lácteo de Nuevitas se inició una experiencia para elaborar de queso azul, que requiere garantizar las condiciones de reproducción y el mantenimiento del hongo para alcanzar la estabilización. Aun así, cumplen un pequeño plan de producción que se tributa a varios polos turísticos.

A su vez, entregan mensualmente unas 120 toneladas de quesos semiduros, de pasta hilada, frescos criollos y fundidos al sector del turismo de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Holguín y Ciego de Ávila, mediante sus empresas lácteas, y de forma directa al polo de Santa Lucía, al norte de Camagüey. “Los principales polos turísticos del país tienen queso camagüeyano con alta presencia en Varadero, con unas 50-60 toneladas mensuales, una de las prioridades de la comercialización”.