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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Los tiempos por venir para la agricultura

La misión del Ministerio de la Agricultura es proponer y, una vez aprobada, dirigir, ejecutar y controlar la política del Estado y el Gobierno sobre el uso, tenencia y explotación de la superficie agrícola del país y la producción agropecuaria y forestal

El sistema de la agricultura cubana tiene ante sí en 2018 desafíos en materia de producción, protección de los suelos y el agua, uso de las nuevas tecnologías, contratación, genética, planificación y control, entre otros aspectos medulares tras un 2017 complejo por la sucesión de adversidades meteorológicas.

Entre los objetivos para este período se encuentran elevar la producción, fortalecer el trabajo en la ganadería, incrementar la superficie boscosa y el manejo forestal sostenible.

En la reunión de balance se debatió también sobre alimentación animal, inseminación artificial, inversiones, tecnologías, uso y tenencia del suelo y se expusieron resultados y buenas prácticas en ámbitos locales.

La necesidad de rescatar la ganadería cubana motivó intervenciones de Guillermo García, al frente de la Empresa para la Protección de la Flora y la Fauna, quien recordó la insistencia permanente del Comandante en Jefe Fidel Castro sobre la inseminación artificial, la alimentación animal, el acuartonamiento y otros aspectos dirigidos a incrementar la producción de leche y carne.

El ministro de Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, hizo hincapié en que para alcanzar los resultados que se esperan del sector agropecuario cubano es preciso cambiar el concepto de atención a la base productiva, que implica desde fortalecer la capacitación hasta mejorar la infraestructura.  En ese camino se orientó impulsar y completar la elaboración de los planes de desarrollo de cada una de las cooperativas, con el objetivo de establecer orden y prioridades.

El avance de la esfera agropecuaria cubana, se precisó, pasa por que no quede una sola hectárea de tierra sin explotar, se realice un manejo adecuado de los suelos, sin emplear equipos y medios que lo compacten; las bases productivas respondan por el encargo estatal, se progrese en la certificación de las semillas, entre otros elementos que apunten a un desarrollo sostenible.

Urgencias

“En septiembre, el potente huracán Irma causó severos daños, cambiando el panorama productivo de casi todas las provincias que representaron una pérdida económica ascendente a 3 860 millones de pesos -en moneda total-, lo que alcanzaría para financiar durante siete años las inversiones para el desarrollo de la agricultura con similar presupuesto al planificado para el 2018”, indica el Informe de balance de 2017.

La millonaria factura en alimentos de importación y la demanda insatisfecha en los diferentes surtidos, sostenidas en el tiempo, reiteran la urgencia de elevar los rendimientos, aprovechar al máximo las tierras disponibles y no solo sustituir importaciones, sino también generar crecientes exportaciones como fuente de riquezas para el país, la satisfacción de la población y el turismo y el bienestar de quienes trabajan la tierra.

Sobre el tema José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros y segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, insistió en analizar los resultados de la agricultura en 2017.

A su juicio, este  sector cubano tiene que mirar más allá y hacer que todo cambie en sentido positivo, ver las lagunas existentes para desarrollar y perfeccionar la agricultura, llevando al surco los adelantos de la ciencia y la técnica.

Esta rama de la economía -sumados el sistema estatal, empresarial  y el cooperativo-, ocupa a unas 900 000 personas, el 20 % de la población laboralmente activa de la nación. Sin embargo, su peso en el Producto Interno Bruto (PIB) es apenas visible. Autoridades y estudiosos coinciden: esta situación tiene que cambiar.

Senda de dos vías

Durante años, el sector ha padecido de una aguda descapitalización. Limitaciones financieras provocaron el desmantelamiento progresivo de modelos y sistemas que había costado décadas establecer, justo cuando estos debían comenzar a fructificar.

En los últimos tiempos, han comenzado a verse algunos recursos. No obstante, todavía su efecto no se aprecia en la producción. Según se dio a conocer en el informe,  de las producciones aprobadas como encargo estatal, cinco se cumplieron, siete crecieron en tanto cuatro fueron incumplidas (leche fresca, carne bovina, huevo y maíz), y de estas dos decrecieron: huevo y leche.

De las 17 producciones incumplidas, se explicó, ocho (viandas, hortalizas, tomate, cítricos, frutales, tabaco torcido, huevos y café) sufrieron daños como consecuencia del huracán Irma, lo que impidió mantuvieran el ritmo de sobrecumplimiento que acumulaban en el primer semestre.

Además de la sequía y los efectos del huracán, impactaron las restricciones de orden financiero, las cuales imposibilitaron disponer en tiempo, forma y cantidad de insumos de importación y los provenientes de la producción nacional. Influyó asimismo la no aplicación de las tecnologías en cultivos específicos, exceso de humedad en los campos, contratación ineficiente con la base productiva, falta de control, insuficiente transporte especializado e inestabilidad en la extracción de materias primas, entre otras causas.

Según trascendió en el análisis, las exportaciones de bienes y servicios no llegaron en la etapa a los niveles previstos en la mayoría de los grupos empresariales que integran el sector, con la excepción de Tabacuba que superó con más de 15 millones lo proyectado. Entre las estrategias de 2018 se incluye una especial atención, análisis, seguimiento y control del asunto “para asegurar el cumplimiento de los planes aprobados”.

Por buena senda

• Incorporación a la superficie boscosa del país de 57 000 hectáreas, alcanzándose 31,15 % de índice de boscosidad.

• Favorable situación en la sanidad animal, al impedir la entrada al país de las enfermedades exóticas de mayor peligro

• La producción de carne de cerdo y la entrega a la industria procesadora, así como la madera aserrada superan lo proyectado.

Agricultura y empleo

El sector emplea al 20 % de la población laboralmente activa, distribuida en:

• 1,1 % - en el sistema estatal presupuestado

• 33,9 % - sistema empresarial

• 65 % - sector cooperativo

• El sistema está integrado por 320 empresas agropecuarias y 4 800 cooperativas agropecuarias.