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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Centro de Estudios de Técnicas de Dirección: Treinta años de respaldo al desarrollo empresarial

El Cetdir no solo se dedica a la capacitación de directivos del sistema empresarial cubano y sus organismos rectores, sino que se apoya en la investigación y la consultoría para promover la introducción de dinámicas más efectivas de gestión en las organizaciones

Desde los años 90 del pasado siglo, las universidades cubanas asumieron un papel mucho más activo en función de acompañar los esfuerzos que comenzaban a hacerse para que el país tuviera una economía menos dependiente del exterior y un sector empresarial mejor preparado para encauzar los nuevos proyectos que por entonces se estaban fomentando.

A la llamada “academia” le tocó directamente la tarea de impulsar mucho más la investigación relacionada con temas en los que era preciso aprender con urgencia, para luego sistematizar esos conocimientos y ponerlos a disposición de la formación, la consultoría y la consecuente definición de estrategias que resultaran más eficaces en el ámbito de las empresas.

Fue justo en ese contexto que surgió el Centro de Estudios de Técnicas de Dirección (Cetdir), adscrito a la Facultad de Ingeniería Industrial, de la Universidad Tecnológica de La Habana, José Antonio Echeverría (Cujae), institución docente y de investigación que estará arribando en 2018 a su 30 aniversario, con logros más que reconocidos por su labor mantenida en la capacitación y entrenamiento de directivos del sistema empresarial y de los organismos de la Administración Central del Estado cubano.

Además de implementar en todos estos años alternativas de superación muy novedosas, que facilitan la actualización o formación en materia de técnicas de dirección, el centro destaca igualmente por promover la introducción de estas en las organizaciones y empresas, favoreciendo dinámicas más efectivas de gestión y contribuyendo indirectamente a su desarrollo.

Sobre la evolución del Cetdir, a partir de esas dos líneas fundamentales de trabajo; los retos que acometen de cara al futuro, así como los estrechos vínculos que mantienen en el entorno universitario, empresarial y con otros centros y estructuras similares que existen a lo largo de todo el país, conversamos con el Doctor en Ciencias Yuniel Bolaño Rodríguez, su actual director.

Refiere en primer lugar que aunque hoy cuentan con programas de posgrado y superación muy bien diseñados y  un claustro de profesores debidamente acreditado y con alto nivel académico, llegar a la conformación de esa estructura no resultó fácil y requirió de años de preparación y entrega por parte de quienes se integraron al centro desde su misma creación, y los que luego los fueron relevando.

“En los inicios, fue muy oportuno el apoyo que recibimos desde universidades de otras naciones que tenían un camino andado en estos tópicos. Pero luego asumimos la responsabilidad de adaptar esas técnicas a las circunstancias de Cuba y crear nuestros propios modelos, abunda Bolaño.

Explica que, por ejemplo, desde entonces se ha insistido mucho en la preparación metodológica especial que debían tener los profesores para poder impartir clases a directivos en funciones, condición que los convierte en alumnos con características especiales: “Por lo general tienen experiencia en el sector en el que se desempeñan, pero poseen poco tiempo libre y precisan de aprender rápido, de obtener una visión muy práctica de lo que se les enseña, porque les corresponde aplicarlo igual con prontitud”.

Con requerimientos como este en su agenda, o la exigencia de comenzar a apoyar de manera más directa a las empresas y organizaciones en la solución de problemas vinculados con los propios cambios y transformaciones que estaban impulsando, el Cetdir devino no solo en formador o ente que promovía la investigación desde la base, sino también en consultor y asesor para potenciar el progreso.

Del posgrado al pregrado y viceversa

Sin lugar a dudas, el curso de posgrado más conocido de este centro es su Maestría en Dirección, que empezó en 1992 y todavía hoy está vigente, tras haber sido notablemente perfeccionada en las 17 ediciones a las que ha convocado, a partir de opiniones y sugerencias de los más de 500 cuadros directivos que la pasaron. No por gusto resultó acreditada como de Excelencia en 2016 por la Junta de Acreditación Nacional. Se le otorgaba así la máxima categoría distintiva que puede ostentar una alternativa de superación de ese tipo.

Sin embargo, el Cetdir destaca además por el apoyo que brinda desde su surgimiento a organismos de la nación que rectoran la actividad empresarial, como es el caso del Grupo Ejecutivo del Perfeccionamiento Empresarial, con el que se une para coordinar una Especialidad en Dirección y Gestión Empresarial, surgida en 2008 y dirigida en lo fundamental a quienes encabezan organizaciones que se distinguen por la aplicación de este sistema.

Con un enfoque muy práctico y probados resultados, esa especialidad pasó también a engrosar la lista de las que se cursan en la Escuela Superior de Cuadros del Estado y del Gobierno, entidad mucho más aglutinadora y potente en materia de superación, pero que se conformó precisamente a partir de las experiencias exitosas del Cetdir y muchos otros centros con el mismo cometido que existen en Cuba.

A esas referencias, añade Bolaño la de la creación en 2012 de un Diplomado de Dirección y Gestión Empresarial que se imparte en la misma escuela, pero que el centro que dirige ha implementado entre cuadros del Poder Popular; hombres y mujeres al frente de las empresas subordinadas al Gobierno de La Habana. “Hasta la fecha se han concluido 18 ediciones de este programa, con unos 500 directivos graduados y más de 200 innovaciones para transformar las entidades territoriales donde estos se desempeñan”, acota.

Más allá de estas opciones de posgrado con alta demanda, otra arista clave en el desempeño del centro es la que tiene que ver con la formación de pregrado, porque asumen la misión de preparar a los estudiantes de Ingeniería Industrial en las asignaturas de Economía y Dirección de Empresas, lo que comprende no solo la docencia, sino la dirección de prácticas laborales, proyectos de año y trabajos de diploma.

“Ponemos así un grano de arena en la preparación de universitarios que podrían llegar a ser líderes empresariales en el futuro, y se refuerza por igual la posibilidad de que colaboren en investigaciones muy relevantes que se llevan a cabo en el centro”, remarca su director.

Investigar para saltar muros

Para el Centro de Estudios de Técnicas de Dirección de la Cujae la investigación resulta un principio casi existencial y a ella se suman, desde los profesores con categoría de doctor y los aspirantes a doctor y máster, hasta esos estudiantes que en sus prácticas laborales remueven los cimientos del sector empresarial, buscando identificar debilidades y problemas que deben ser resueltos cuanto antes.

“La investigación nos sirve para la actualización constante de saberes, el abordaje de nuevas técnicas y tecnologías en el campo de la dirección, y por otra parte para seguir estudiando a profundidad el contexto de la empresa cubana. La enfocamos a través de dos grupos: el primero, concentrado en temáticas relacionadas con la integración del sistema de dirección; y el segundo, dedicado a evaluar el impacto de la capacitación”, explica el director.

Y por supuesto que esta rama colabora directamente para alimentar a otra también relevante: la extensión y consultoría, que les permite saltar los muros de la Cujae, para que los conocimientos más novedosos que han asimilado los investigadores del centro puedan ser aprovechamos por empresas y organizaciones, que de seguro los agradecerán.

“En el ámbito de la consultoría lo más solicitado es el desarrollo de la planificación estratégica, aunque también trabajamos bastante las temáticas del rediseño organizacional, la gestión de riesgos  y en los últimos tiempos los estudios de factibilidad de inversiones”, indica el titular del Cetdir, y concluye aseverando que este último producto se ha incorporado recientemente a su carteta de labor, que seguirá marchando muy a tono con los rumbos y las exigencias futuras marcados por el devenir del país.