Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Industria azucarera abre opciones a las inversiones

El desarrollo prevé en su conjunto la modernización tecnológica de las fábricas de azúcar vinculadas al proyecto de las nuevas generadoras de electricidad a partir del uso de la biomasa cañera

Durante el reciente Congreso de Diversificación 2017 se multiplicaron las propuestas de inversión con capital extranjero para erigir en Cuba plantas generadoras de electricidad a partir del uso de la biomasa cañera, entre otros proyectos.

Junto a eso, el desarrollo de la industria azucarera cubana, que contiene el referido proyecto de las bioeléctricas, prevé en su conjunto la modernización tecnológica de las fábricas de azúcar vinculadas a esas plantas de generación de alta eficiencia con vista a asegurar la mayor eficacia y el más perfecto funcionamiento entre ambas instalaciones, destacaron fuentes del sector.

Para conseguir ese propósito la máster Bárbara Hernández Martínez, jefa de generación eléctrica del Grupo Azcuba, considera necesario cumplir con el programa ya aprobado, dirigido a fomentar el crecimiento y acercamiento de los cañaverales a los centrales, de manera tal que en cada uno de los lugares donde se montarán las referidas plantas exista toda la caña prevista para el momento de su entrada en funcionamiento.

Por tanto, la especialista adelantó que el arranque de cada planta coincidirá con el año que los cañaverales adjuntos alcancen el máximo potencial productivo; “es una condición, recalcó, para definir la potencia eléctrica a instalar allí, sobre la base de la capacidad de molida del ingenio a partir de la caña disponible, todo concebido con antelación en el proyecto”.

Hernández Martínez, en declaraciones a Opciones, precisó que en ese entorno se fijará la tecnología que también tienen definida y estandarizada en materia de calderas de vapor, turbogeneradores y otros componentes para hacer efectivo y eficiente la generación de electricidad, incluso fuera de zafra.

Al respecto deducen además el tratamiento de agua, intercambio catiónico, enlace y manejo de la biomasa no solo cañera, sino también de otros combustibles alternativos como el actual marabú e incluso en el futuro acudir a otros elementos de la foresta energética que permitan sostener en el tiempo la generación eléctrica tras concluir el período de la cosecha azucarera.

Experiencia de años

La jefa de generación eléctrica de Azcuba explicó que en el proyecto de inversiones de esta industria, “con estrategia montada en años de experiencias, persigue mejorar la eficiencia energética y fabril de cada central en correspondencia con el programa de crecimiento cañero del país y de incremento de la capacidad de molida de sus entidades”.

Aclaró que solo seleccionaron para instalar bioeléctricas en ingenios que tengan mayor capacidad de molida diaria en su proyecto de desarrollo, aquellos que puedan procesar entre 4 500 y 13 000 toneladas de caña por día, para lograr la factibilidad de una inversión tan costosa como las plantas de cogeneración de alta eficiencia.

En correspondencia con esas posibilidades se decidió montar 22 bioeléctricas con potencias eléctricas de 20, 35, 50 y 60 MW, como máximo, para generar en conjunto 750 MW, las cuales se colocarán en distintos puntos del país, como parte de la política perspectiva de desarrollo de fuentes renovables y eficiencia energética que aprobó el Gobierno cubano en el año 2014.

La directiva de Azcuba dijo que avanzan las negociaciones de inversiones, de las cuales tres ya tienen contratos firmados y créditos preferenciales en bancos chinos que se aplica en los centrales Jesús Rabí, de Calimete, Matanzas y Héctor Rodríguez, en Villa Clara, donde instalan plantas de 20 MW, y en el coloso Uruguay, de Sancti Spíritus, de 60 MW, todas bioeléctricas estatales.

A la vez que se busca el crédito para el montaje de una planta bioeléctrica de 50 MW, en el ingenio 30 de Noviembre, con crédito mediante una licitación pública en la India, las cuales se encuentran en un grado avanzado de negociación.

Otros 11 proyectos para bioeléctricas se negocian en inversión directa de capital extranjero mediante la Ley 118 de empresas mixtas. Hay contratos firmados y la primera toma de financiamiento,  vencida la etapa de preinversión a más de 85 %, como la planta de alta eficiencia que se erige en el Central Ciro Redondo, de Ciego de Ávila, de 62 MW.

Desarrollo de la biomasa

Bárbara Hernández Martínez considera que esa bioeléctrica avileña, a ejecutar construcción y montaje en dos años y medio, se convertirá en la primera que entre en servicio como está establecido de acuerdo con el crecimiento cañero de esa fábrica que debe alcanzar su plenitud en el año 2019.

Señaló que el resto de las plantas, hasta completar las 11 primeras, se levantarán con inversión de capital extranjero por la vía de empresas mixtas, proceso que avanza y se encuentra en diferentes etapas de transacción.

Tales contratos incluyen el desarrollo de la biomasa cañera y tienen además la opción de combustible complementario con marabú de zonas aledañas al central e incluso cuando se agote esa última fuente, Azcuba y el Ministerio de la Agricultura precisan acciones conjuntas para una estrategia de fomento de la foresta energética que cubran nuevamente esas áreas.

De esa forma se plantea sostener en el tiempo estos proyectos para continuar generando electricidad fuera de zafra con el empleo de combustible complementario de manera tal que la inversión con capital extranjero resulte viable y se recupere en el más corto período posible, calculado en un entorno entre siete y ocho años como máximo.

Indicó que quedan otros 11 proyectos de ese tipo que aún no se están negociando, los cuales se encuentran disponibles para la inversión extranjera, tanto de modo directo o por acuerdos gubernamentales de aplicación a créditos con apoyo de gobiernos.

Interés de inversionistas

La máster Hernández Martínez comentó que muchos empresarios y hombres de negocio de diversos países han expresado interés en participar en este programa energético; “hemos tenido intercambios muy interesantes y en sentido general notamos que coinciden con los enfoques que tiene el Grupo Azcuba y el país para reanimar  y modernizar la industria azucarera y su agricultura; hay anuencia en los puntos de vista tecnológicos para el progreso de ambas ramas”.

Más adelante expuso que la perspectiva para el progreso industrial del sector, dirigido al tema de la bioenergía, también impulsará el crecimiento de la producción azucarera, porque de manera priorizada la electricidad que entregarán esas nuevas plantas favorecerán en primer lugar la demanda energética de los ingenios y destilerías anexas; y solo el excedente se venderá a la Unión Eléctrica Nacional.

Argumentó que con ese sentido y claridad resulta también importante invertir en la industria de manera tal que la relación funcional entre fábricas de azúcar y bioeléctricas sea eficiente a partir de que esos ingenios alcancen consumos energéticos racionales y exactos.

La directiva del Grupo Azcuba aseguró que ya hay inversiones en marcha y equipamientos identificados; que se trabaja en forma paralela con el desarrollo de las bioeléctricas y en otros proyectos “los cuales, dijo, seguirán creciendo, dedicados también a la preparación de las cañas y mejoramiento tecnológico de la producción azucarera para modernizar de forma paulatina los centrales de manera que el país pueda contar con una industria acorde con los requerimientos de la bioenergía cubana”.

Tecnología china

La construcción de la mayor bioeléctrica cubana de inversión extranjera, dedicada a la producción de energía limpia, que se erige aledaña al central azucarero Ciro Redondo, contará con tecnología china.

La empresa mixta Biopower S.A, entidad formada con capital de la firma británica Havana Energy y Zerus y del Grupo Azcuba, lleva adelante este proyecto.

Francisco Lleó, director general de la Empresa Zerus, explicó que la bioeléctrica producirá electricidad con el bagazo de la caña que genere el central Ciro Redondo, y cuando concluya la zafra empleará leña de marabú, muy abundante en los campos del territorio avileño próximo al ingenio.

La planta entregará toda la electricidad que necesita la fábrica para la producción de azúcar y el resto lo aportará al Sistema Energético Nacional, según un despacho de Prensa Latina.

La inversión tiene un costo de 186 millones de dólares, y se convertirá en la primera planta de Cuba generadora de energía mediante el uso de biomasa, la cual aportará 60 megawatt/hora, cuando entre en funcionamiento.

Según Lleo esto tendrá un gran impacto en la comunidad, porque eliminará totalmente el bagacillo que genera el central al entorno y disminuirá sustancialmente la emisión de CO2 a la atmósfera.

Chen Xi, embajador de la República Popular China en Cuba, dijo que este proyecto será un éxito “porque además de ofrecer nuevos empleos a los habitantes de la comunidad, ayudará a cuidar y preservar el medio ambiente, al ofrecer una energía limpia y eficiente favorable para la convivencia”.

También Antony Stokes, embajador del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en Cuba, destacó la ejecución de este proyecto cubano-chino-británico, primero que se lleva adelante en la región para la producción de energía renovable con biomasa cañera y de marabú.