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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Las bioeléctricas aportarán el mayor volumen de energía renovable en Cuba

Avanza también en la Isla el uso de biomasa con el propósito de aprovechar el potencial natural de los agroecosistemas para producir energía ecológica por vías sostenibles

El ministro de Energía y Minas  de Cuba, Alfredo López, destacó en La Habana que las bioeléctricas constituyen la mejor manera de convertir la energía solar en electricidad y brindó una amplia información sobre el estado del desarrollo perspectivo de la energía renovable hasta el 2030 en la Isla.

Dijo que entonces,  de esa manera se prevé alcanzar una participación de 24 % de la generación total de electricidad, frente a solo un 4,65 % actualmente.

Precisó que las 22 bioeléctricas deberán aportar 755 megawatt (mw), cifra que representará el mayor volumen entre todas las demás fuentes de energía renovable, que incluye la participación de la fotovoltaica, la hidráulica, la eólica, los calentadores solares y el biogás.

Aludió al llamado del Presidente Raúl Castro en la sesión del Parlamento en diciembre último, en la que instó a acelerar el desarrollo de las fuentes renovables en el país.

El Titular de Energía y Mina también dio a conocer que se prevé instalar 191 parques fotovoltaicos, los que conjuntamente deberán entregar 700 mw, la mayoría de los cuales ya están microlocalizados y tiene hecho el estudio de prefactibilidad y otros requisitos.

Actualmente la provincia de Cienfuegos, en el centro sur del país, es el territorio con mayor avance en el uso de la energía fotovoltaica.

Asimismo, el desarrollo de las fuentes renovables incluye la instalación de 14 parques eólicos los cuales deberán aportar globalmente 633 mw,y se instalan en la parte norte oriental del país donde radica la mayor fuerza de los vientos. Un total de 11 de estos se emprenden con participación de la inversión extranjera y tres con recursos del país.

Sobre la importancia de la energía renovable el titular el Ministro ejemplificó con la provincia de Holguín, que contará con casi 400 megawatt procedentes de la eólica, biomasa, fotovoltaica, biogás y demás fuentes limpias.

Adelantó además que se trabaja en una mayor generación eléctrica, a partir de la instalación de cuatro bloques a base de crudo nacional y en la instalación de una nueva planta de ciclo combinado de uso del gas, que implica un costo de 650 millones de dólares de inversión.

Uso de la biomasa

Tras varios años de ensayo, el proyecto de la biomasa como fuente renovable de energía para el medio rural (Biomas-Cuba), financiado por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), corrobora en la Isla su utilidad en el propósito de aprovechar el potencial natural de los agroecosistemas para producir energía ecológica por vías sostenibles.

Se trata de una experiencia que resulta efectiva en lo económico y para el medio ambiente e impacta además en el ámbito social, pues contribuye a mejorar las condiciones de vida en zonas rurales, comentó Yuván Contino Esquijerosa, investigador de la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, situado en la localidad de Perico, en Matanzas.

Dicho proyecto se inscribe en los planes de desarrollo de la generación de energía con fuentes renovables y hasta la fecha ha dejado notables experiencias en el territorio matancero y en varios escenarios del país.

La búsqueda de alternativas energéticas para el desarrollo agrícola es de suma importancia atendiendo al encarecimiento e inestabilidad de los precios de los combustibles fósiles y sobre todo a la necesidad de reducir las emisiones de gases con efecto invernadero.

Sostuvo que además de la línea de gasificación de la biomasa con enfoque agroecológico y biodiésel se han construido biodigestores en varios municipios de la provincia, lo cual permite el empleo de biogás como fuente renovable y eficiente de energía para diferentes usos.

Entre otros beneficios, Contino Esquijerosa mencionó la cocción de alimentos sin necesidad de depender de leña y carbón para la obtención de combustible doméstico como única alternativa, la protección del medioambiente y el uso de los lodos finales y el efluente como biofertilizantes.

Gracias al proyecto se les dotó a estas familias de un módulo de cocción que permite el aprovechamiento adecuado de esa fuente renovable de energía, así como servirse de alumbrado. Asimismo se han creado nuevas fuentes de empleo y mejoras en la calidad del suelo y de vida de las familias.

Por otra parte, ha facilitado el incremento en la producción de alimentos enfocado al autoabastecimiento municipal, al tiempo que especialistas-productores se han capacitado en talleres, cursos e intercambios.

Con incidencia en 22 municipios del país, este proyecto es una demostrativa señal del aporte en el ámbito científico-técnico de la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, centro que el próximo ocho de marzo arriba a 55 años de fundado. (Fuentes: Prensa Latina y Periódico Granma)