Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Alertas ante la sequía

Al paso de los días, la situación de la sequía se complejiza. Las autoridades en cada territorio adoptan medidas que permiten, en primera instancia, garantizar el suministro a las poblaciones, y en segunda, destinar el preciado recurso hacia las prioridades vinculadas a la economía, entre estas, la agricultura

La falta de precipitaciones sigue castigando a buena parte del territorio nacional.  La espera, sin embargo, no transcurre con brazos cruzados. La adopción de medidas para evitar la fuga por salideros en las redes,  el uso estricto en la agricultura e inversiones dirigidas a llevar el recurso hacia donde sea más necesario, es prioridad en los territorios mas afectados por la sequía.

Por ahora, estas son las vías para cerrarle la pila al derroche, para salvar las pocas aguas dejadas por las lluvias en 2016, por cierto bastante escasas.  Un informe del Centro del Clima del Instituto de Meteorología, indica que al cierre de los últimos 12 meses, período que coincide con el año natural del 2016 (enero-diciembre), el 32 % de toda el área geográfica de Cuba presentó déficits en los acumulados de las lluvias.

De estos, señala el parte, un 6 %  fueron catalogados como severos a extremos, un 11% moderados y un 15 % débiles. Estos déficits se concentraron en la región central del país afectando a las provincias de Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey. Un total de 38 municipios presentaron más de un 28 % de sus áreas afectadas por sequía de moderada a extrema. Clasifican con más de un 90% los municipios de Ciro Redondo, Florencia, Lajas, Yaguajay, Remedios, Majagua, Ciego de Ávila y Taguasco.

La necesidad de economizar la escasa agua disponible está respaldada por un fuerte argumento. Los pronósticos del Centro del Clima, del Instituto de Meteorología indican que “se espera un trimestre febrero-abril con altas temperaturas y escasas lluvias”.

Concentrar el tiro

Ciego de Ávila es hoy uno de los territorios donde la situación es más compleja. No la atraviesan grandes ríos y cuenta con solo siete presas pequeñas y medianas, capaces de almacenar apenas unos 149 millones de metros cúbicos de agua. Según publicó la prensa local, los embalses acumulaban solo 18%  de su capacidad total, en tanto el manto freático acumula menos de 30 % de su volumen, lo que obliga a las autoridades a emprender acciones emergentes para mitigar los daños.

Lo escaso del preciado líquido se acentúa en cuatro municipios -Florencia, Primero de Enero, Ciro Redondo y Ciego de Ávila-, lo que obliga a suministrarlo mediante camiones cisterna a casi 50 000 personas, destacó Héctor Rosabales, director provincial de Acueducto y Alcantarillado.

La perforación de pozos, nuevas conductoras, montaje de equipos de bombeo, la reconstrucción de lazos, nudos de operaciones y registros, avanzan para aliviar el panorama hídrico en la provincia de Ciego de Ávila, hacia lo cual se han destinado considerables recursos.

En visita a ese territorio a finales de enero pasado, el general de división Ramón Pardo Guerra, jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, aseveró que no se puede perder la perspectiva de que los efectos del cambio climático nos imponen, cada vez con mayor frecuencia, estos eventos extremos, y para eso el país está en la obligación de seguir preparándose.

Según explicó Sergio Barrios, delegado de Recursos Hidráulicos en la provincia, luego de la interconexión de las conductoras Sur y Norte de la ciudad de Ciego de Ávila, hay agua suficiente para extraer durante casi dos años. No obstante, consideró, se impone la terminación de otros pozos, en proceso de construcción, para elevar la capacidad de bombeo. Esas acciones se complementarán con la actual llegada del agua a través del canal trasvase Zaza-Ciego de Ávila para infiltrar el manto freático y frenar la intrusión salina, fenómeno natural que ha avanzado con la disminución del nivel de las cuencas subterráneas.

Entre las 49 acciones de enfrentamiento destacan, los trabajos de habilitación de dos cargadores, en el central Enrique Varona y en la ciudad de Morón, por si hubiera que recurrir a la transportación del líquido por ferrocarril, sobre todo al municipio de Florencia; el cual, según estudios de especialistas del Instituto de Planificación Física, posee en la actualidad el 91 % de su superficie en estado de sequía severa.

Según el delegado de Recursos Hidráulicos, se precisan otras soluciones a partir de la posible utilización de financiamientos procedentes del exterior; mientras en la zona Norte de la provincia, un equipo de ingenieros realiza las precisiones para establecer la situación actual de la línea de intrusión salina.

Trajes a la medida

Entre las medidas que desarrolla la Empresa Provincial de Acueducto de la central provincia de Sancti Spíritus se encuentran la erradicación, solo en enero,  de unos 871 salideros en las redes urbanas, que permitían la fuga del preciado líquido.

Importantes medidas dirigidas al ahorro del agua y trabajos de reparación en las redes hidráulicas se intensifican actualmente en Trinidad, donde es más tensa la situación. Las alternativas emergentes incluyen la extracción de más agua de otras fuentes, la colocación de hidrómetros para el metraje de los grandes consumidores; el arreglo de salideros; y los llamados de alerta a la población para promover el ahorro.

Solo en lo que va de año se suprimieron más de 400 salideros y continúa su reparación en las distintas zonas de la villa, en tanto han sido impuestas más de 876 multas por derroche. Por otra parte, en Trinidad actualmente se realizan inversiones para el mejoramiento de las principales conductoras que abastecen a la población. En otros lugares, por ejemplo, la ciudad de Jatibonico -entre las más afectadas por la sequía, con más de 12 000 habitantes abastecidos mediante camiones cisterna-, se trabaja en la conductora de la presa Lebrije y se solucionan grandes salideros, con tramos de tubería de polietileno de alta densidad (PAD) de 900 milímetros de diámetro, trasladados desde la capital cubana.

Nadie escapa

En la occidental provincia de Pinar del Río también se hace sentir el impacto negativo de la escasez de lluvias. Ante ello, la ganadería toma medidas en en las estructuras productivas, entre ellas alternativas para la alimentación del ganado con la utilización de los residuos de molienda de la fábrica de conservas La Conchita, así como el aprovechamiento de los desechos de cosecha de cultivos como el frijol, que genera un nivel elevado de materia seca aprovechable.

Alternativas agrícolas en Las Tunas

La intensa y prolongada sequía que afecta a la provincia de Las Tunas,  he llevado a la agricultura del territorio a aguzar las neuronas, toda vez que la baja disponibilidad de agua no significa que se dejará de producir alimentos. La estrategia adoptada en los últimos meses amplió la siembra de plátano, yuca y boniato, por ser los cultivos más resistentes a la sequía, las altas temperaturas y el azote de las plagas.

De acuerdo con el ingeniero Luis Oro Torres, subdelegado del Ministerio de la Agricultura en la provincia, el 74 % de la superficie dedicada a los cultivos varios en esta oriental demarcación carece de sistemas de riego. De la escasa área dotada de tecnologías para la irrigación solo el 8 % dispone de agua, por eso es utilizada para producir hortalizas, granos, frutas y cítricos, preferentemente.

La actual labor de preparación de la tierra, indica el directivo, está dirigida a tenerlas listas para poderlas sembrar al llegar las lluvias, sobre todo de plátano, yuca, calabaza, maíz y frijol caupí o carita, que son los cultivos más apropiados en el período húmedo, según afirmó.

Ante la emergencia, velocidad en las obras

En Santiago de Cuba, según reporta la prensa local, se trabaja para la puesta en marcha de una planta potabilizadora ubicada en el poblado de El Caney, donde habitan alrededor de 25 000 personas, que entregará cerca del 50% del agua que demandan, con mayor calidad y estabilidad en el suministro. Considerado el único de su tipo en el país, forma parte de un sistema de unos seis kilómetros de conductora, y está integrado por las presas Canasí y La Campana –pertenecientes al Ministerio de la Agricultura- desde donde saldrá el líquido hasta la potabilizadora y luego será bombeado a la estación La Quety para su distribución en la zona intermedia y baja del poblado.

De acuerdo con José Ángel Pita Hernández, coordinador de la obra, la instalación “tiene como objetivo principal la obtención de un agua totalmente purificada, que será recibida en cuatro tanques de filtros y sometida a varios procedimientos  y que tendrán una salida de 50 litros por segundo y que serán vertidos en cuatro tanques de 70 metros cúbicos cada uno.”

En la provincia de Santiago de Cuba, los embalses solo acumulan el 45,9% de su capacidad total. Especialistas en el ramo alertan sobre el agotamiento de las principales fuentes de abasto para el municipio cabecera de la provincia, toda vez que las presas se encuentran en estado crítico: la  Parada dispone de solo el 6,8% de su capacidad y se pronostica llegue a su volumen muerto a finales de mes, mientras, otra, Hatillo, almacena solo 16% de sus posibilidades.

En la oriental provincia de Holguín avanzan las obras hidráulicas asociadas al trasvase Este-Oeste con la instalaciones de conductoras y sistemas de regadío en el municipio de Cueto, esenciales para la economía. En construcción se encuentra el canal Birán-Baguano, de más de 40 kilómetros de extensión, que una vez terminado beneficiará a amplias zonas agrícolas y cañeras.

Las inversiones hidráulicas se concentran en áreas de la empresa integral agropecuaria Mayarí, la cual se extiende por ese municipio, Cueto y Frank País, con el fin de incrementar cultivos como el arroz, los frijoles, las viandas, hortalizas y la caña.