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Semanario Económico y Financiero de Cuba

La singularidad de un producto tradicional

En Bayamo quinto Festival Gourmet, con la intención expresa de realzar y rescatar las potencialidades del arte y la cocina tradicional criolla

El quinto Festival Gourmet, auspiciado por el Ministerio del Turismo (Mintur) y el proyecto Visual Chef, se efectuó en Bayamo con la intención de realzar y rescatar las potencialidades del arte y la cocina criolla.

Dedicado este año a las frutas, al cine y a la literatura, con el objetivo expreso de ofrecer al visitante un producto turístico único, donde el más exigente de los paladares pueda sentirse satisfecho de una cocina variada, sustanciosa y muy autóctona, que  además de sabrosa es sana, basada en sorprendentes recetas tradicionales de la región.

El arte culinario bayamés poseedor de sabores, perfumes sensuales y muchísimos ingredientes que el mito proclama como afrodisíacos, frutas secas, canela, clavo de olor y otras especias que hacen de la cocina el octavo  arte de maravillas, se mezcló este año con el cine de Humberto Solas y la novela Latidos compartidos, de la directora y realizadora audiovisual Consuelo Ramírez.

Según informaron a Opciones Domingo Cusa, director de la oficina de información turística en la ciudad de Bayamo, y Alicia García, directora de visual Gourmet, promotores y organizadores del Festival Gourmet, uno de los objetivos es pretender resaltar la culinaria como arte, con una mirada desde el audiovisual, presentando recetas, a veces olvidadas, y rescatadas otras de manos de las antiguas cocineras que alguna vez fueron esclavas o de la abuela de la casa.

Con esto se pretende salvar la memoria histórica, que hoy se presenta al visitante, como hilo conductor del corazón de las abuelitas, con sabores únicos que marcaron nuestro paladar desde pequeños.

Las ediciones del gourmet quieren vincular a los chef profesionales y a trabajadores del sector no estatal, en la búsqueda e investigación de las tradiciones, en función de ofrecer productos únicos e inigualables en una ciudad donde la cubanía se respira y se degusta en sus calles, según informó Magalis Tornés Surós, delegada del Mintur, en Granma.

Este vínculo entre la oferta turística del Mintur y los Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) pudo ser apreciado por los asistentes durante todo el Festival Gourmet con la presentación de proyectos como el de la Cuchipapa, manejados por TCP que rescatan la confección artesanal de longanizas, chorizos y morcillas, como una manera de conservar las carnes con sal y jugo de limón, como se hacía en los siglos XVII y XVIII, flameadas con frucanga (bebida típica elaborada a partir de la caña de azúcar) a la vista del cliente en un espectáculo sin precedentes.

 Además de brindar otras delicias al paladar como el ajiaco bayamés, que difiere del tradicional cubano. El casabe, casi extinto de nuestra gastronomía, es  aquí fiesta constante en las mesas, para degustar con carnes, caldos y salsas.Bebidas tan fuertes en intensidad alcohólica como en sabor frutal hacen de la  frucanga una experiencia irrepetible.

La Cuchipapa es un proyecto cultural del Parque de los coches, que parte de un buen diseño, una bien pensada promoción desde la calle que resalta el rústico interior de la instalación, donde peñas, tertulias, café, actividades para niños, con variadas ofertas y precios competitivos, lo llevan de la mano a una experiencia de sana diversión.

El uniforme de sus trabajadores poseen en su confección los colores de la bandera, dándole realce, cubanía y, sobre todo, sentido de pertenencia y exclusividad.

El restaurante San salvador, también en las inmediaciones de la zona patrimonial de Bayamo, rescata la tradición de la bebida de la fruta de la Jagua, más conocida como la “cerveza mambisa”, que es un fermentado dentro de un canuto de bambú, con un tapón de cedro, que no tiene nada que envidiarle a su similar de cebada y lúpulo, es un poco más oscura y su sabor es más recio pero hace del paladar un deleite a quienes buscan nuevas y diferentes experiencias de lo natural.

San salvador, un restaurante manejado por una pareja de jóvenes TCP, ofrece platos típicos de la región como entrantes a base de frutos de la temporada, carne de cerdo con ciruelas, mariscos y productos del mar, aderezados con plantas aromáticas del lugar y postres a base de frutas y boniatillos.

Sus trabajadores visten a la usanza de finales del siglo XIX, rescatando las tradicones del bayamés.

En este evento, que se efectúa cada dos años, se presentaron ponencias, nuevos productos, degustaciones de platos típicos, recorriendo las afuera de la ciudad, como el proyecto Marañón, de la Comunidad de Peralejo, que no solo recupera las plantaciones de esta sabrosa fruta y el sin número de recetas que se pueden elaborarse a partir de ellas, sino que forma en las nuevas generaciones, el deseo de la continuidad, con un círculo de interés que ya es reconocido por sus aportes y el serio trabajo en función de preservar las tradiciones.

Dentro del festival existe un premio bianual, conocido como el de la Cubanía, que posee como requisitos el ser granmense, aportar en el rescate del arte culinario, tener alta demanda popular por su calidad y consumo, en determinada región de la provincia.

Este año el lauro se le otorgó al profesor y chef de cocina Ángel Sánchez Paneque con un postre mambí confeccionado a base de pinol de maíz, maní, canela molida y miel de abejas, una delicia de las confituras no solo por los aportes energéticos como alimento, también por su sabor, simpleza y naturalidad de los productos empleados, la durabilidad del mismo al utilizar frutos secos, rescatada del corazón y la memoria de una abuelita de 112 años descendiente de mambises, en la zona de Guisa.

La reunión de chef de cocinas de la región oriental (Holguín, Granma y Santiago), con cocineros de la Televisión Cubana, directores de cine y audiovisuales, los actores de la novela Latidos compartidos y reconocidos maestros de la cocina cubana e internacional, prestigian un evento, que por lo tradicional brindan una fiesta de sabores como resultado de la confluencia de factores regionales que permitieron la formación de la nacionalidad en el siglo XIX: la mezcla de las costumbres españolas, aborígenes, africanas y la posterior influencia de la inmigración asiática y yucateca, dieron a esta área, la fuerza de una cocina única.

Bayamo, la ciudad crisol de la nacionalidad cubana, donde se juntan las recetas de la costa, la montaña y la llanura del Cauto, ya se prepara para el evento Gourmet  2018, dedicado a las tradiciones ganaderas de la región y a la Feria Agropecuaria del Parque Granma, y desde ya se descorren los velos de una inigualable temporada.