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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Cooperación Sur-Sur, una baza contra el cambio climático

Cuba participa en varios proyectos entre los que destaca una iniciativa junto con los gobiernos de República Dominicana y Haití para el establecimiento del denominado Corredor Biológico del Caribe

La cooperación Sur-Sur es catalogada por analistas e investigadores del sector académico en la esfera medioambiental, como un puntal para que los países en desarrollo puedan enfrentar el actual cambio climático que provoca la emisión descontrolada de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Durante la reciente Convención de Medio Ambiente y Desarrollo, que sesionó en La Habana,  con la asistencia de un millar de delegados de 60 países, el doctor Neville Trotz, de Belice, elogió la colaboración que realiza Cuba con los países del Caribe, como parte del enfrentamiento regional al fenómeno del calentamiento global.

Trotz, quien es miembro del Centro de Cambio Climático de la Comunidad del Caribe, manifestó una gran estima por los conocimientos que ha encontrado en los científicos cubanos en el contexto de esa cooperación, durante una sesión especial del foro dedicada a los diez años de la colaboración exitosa de Cuba en la región y los disímiles aspectos de esa ayuda.

"Además de la relación profesional hemos desarrollado una profunda amistad y camaradería", agregó el experto beliceño.

En ese sentido, el profesor Celso Pazos, director general del Instituto de Meteorología de Cuba (Insmet), explicó a OPCIONES que la Mayor de las Antillas lleva a cabo un amplio trabajo de cooperación e intercambio con varios países caribeños.

Recordó que, de manera especial en el año 2006 se firmó un memorando de entendimiento entre el Insmet y el Centro de Cambio Climático de la Comunidad del Caribe, radicado en Belice, consistente en acciones que fomentan las investigaciones sobre esta materia y la modelación del clima.

En ese ámbito, el doctor Pazos señaló que Cuba ha hecho valiosos aportes y una relevante contribución en ese campo, gracias a la transmisión de conocimientos a la región, a partir de la labor de sus investigadores y especialistas en estos temas. "Se ha trabajado de conjunto en los escenarios climáticos del futuro y también en la formación de capacidades en el Caribe", agregó Pazos.

Durante todos estos años se han realizado talleres de investigación, reuniones, intercambios científicos, cursos de capacitación y proyectos conjuntos.

Pazos recordó que durante la Cumbre Cuba-Caricom, realizada en La Habana en diciembre de 2014, se hizo un reconocimiento a esos nexos fructíferos, donde ambas partes se benefician del intercambio de información y conocimientos.

Esa reunión reiteró la disposición de trabajar en una agenda estratégica regional para abordar la gestión de los riesgos de desastres de una manera integral, y en ese sentido, la ministra cubana de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Elba Rosa Pérez Montoya, dijo que Cuba ofrecerá y financiará próximamente varios cursos de capacitación sobre reducción de riesgo de desastres en la región del Caribe.

El país antillano cuenta con la experiencia de la labor realizada junto al Gobierno de Noruega, que permitió establecer el Centro de Creación de Capacidades para la Reducción de Riesgos de Desastres y la Adaptación al Cambio Climático.

La Isla también ofreció apoyo a San Cristóbal y Nieves, y a Haití, en la preparación de sus primeras comunicaciones nacionales para la Convención de Cambio Climático, así como en la creación del inventario de gases de efecto invernadero en San Vicente y las Granadinas. Con Belice se contribuye a la evaluación de la vulnerabilidad costera ante ese fenómeno y los eventos extremos.

La Mayor de las Antillas participa además en una iniciativa junto con los gobiernos de República Domi-nicana y Haití para el establecimiento del denominado Corredor Bioló gico del Caribe, un proyecto en defensa de la biodiversidad, que se realiza en colaboración con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y la Unión Europea.