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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Cuba y EE.UU. emprenden camino al restablecimiento de relaciones diplomáticas

Durante dos días se realizaron en La Habana conversaciones al más alto nivel en el que se abordaron el inicio de la normalización de relaciones, asuntos migratorios y otros temas de interés bilateral

Cuba y Estados Unidos emprendieron en La Habana los primeros pasos para el restablecimiento de relaciones diplomáticas, con lo cual pretenden poner fin a más de medio siglo de antagonismo.

En dos días de reuniones en la capital cubana, autoridades de alto  nivel analizaron los asuntos migratorios y otros temas bilaterales. Estos encuentros fueron productivos y respetuosos, lo que demostró que ambos vecinos pueden coexistir, a pesar de las diferencias, por lo cual en este proceso queda un largo camino por recorrer.

Los dos gobiernos dieron a conocer el 17 de diciembre último la decisión  de normalizar las relaciones diplomáticas, y en este primer encuentro se discutieron  las agendas respectivas con ese fin.

En estas conversaciones, la delegación cubana la presidió Josefina Vidal Ferreiro, directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El primer día se trató el tema migratorio y en comunicados a la prensa  emitidos por las  dos partes se señaló que primó el compromiso expresado en los acuerdos migratorios de asegurar una emigración legal, segura y ordenada.

 Sin embargo,  Edward Alex Lee, representante de Estados Unidos, subrayó que su gobierno está totalmente comprometido a mantener la Ley de Ajuste Cubano y la política de pies secos-pies mojados.

 Vidal Ferreiro subrayó que existen razones para afirmar, categóricamente, que esa ley y esa política constituyen el principal incentivo para la emigración ilegal, el tráfico de personas, el fraude de documentos para entrar ilegalmente a Estados Unidos y a las entradas irregulares a ese país desde terceros, por parte de cubanos que viajan legalmente al exterior.

"Es una política y una ley, enfatizó, que confieren solo a los cubanos un trato preferencial y único, que no recibe otro ciudadano del mundo, y consideró que luego de estudiar ambas medidas, Cuba cree que modificar esa política está en manos del Gobierno de Estados Unidos y el poder ejecutivo".

Durante las pláticas acerca de esa temática, también la representación de la Isla  mostró su rechazo a  la política establecida en el año 2006 por el ex presidente George W. Bush de otorgar parole (residencia en Estados Unidos) a los profesionales y técnicos cubanos de la salud que abandonen su misión en terceros países.

Se dio a conocer, además, el interés de la Mayor de las Antillas de incrementar la cooperación en el enfrentamiento a la emigración ilegal, el contrabando de personas y el fraude de documentos.

Se evaluaron diversos aspectos de las relaciones migratorias, incluyendo el cumplimiento de los acuerdos vigentes, la emisión de visas para emigrantes y visitas temporales.

La delegación de Cuba expresó satisfacción por la reciente realización de un encuentro técnico entre el Servicio de Guardacostas de EE.UU. y las Tropas Guardafronteras de la Isla para intercambiar sobre medidas que contribuyan a una implementación más eficaz de los Acuerdos Migratorios y de los Procedimientos de Búsqueda y Salvamento, adoptados entre ambos países.

Para restablecer relaciones y abrir las embajadas hay que dar pasos previos

En el encuentro del  jueves, la representación estadounidense la encabezó la secretaria asistente de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, funcionaria de más alto rango que visita a Cuba desde finales de la década del 70 del siglo pasado.

"Discutimos en términos reales y concretos los pasos requeridos para el restablecimiento de relaciones y la apertura de embajadas en nuestros respectivos países, así como las expectativas respecto a cómo funcionará la Embajada de los Estados Unidos en La Habana", dijo Jacobson.

Informó que las misiones se abrirán en el momento oportuno y que aún no podía precisar fechas, aunque se está trabajando de forma rápida.

La parte cubana enfatizó que los futuros nexos y las misiones diplomáticas deben basarse en los principios del derecho internacional refrendados en la Carta de las Naciones Unidas y las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares.

 Jacobson confirmó que ambos lados fueron muy claros en que esas normas guiarán el restablecimiento de las relaciones, de la misma manera que ocurre entre otros países.

Vidal explicó que hay una serie de pasos prácticos que se deben dar en uno y otro lado para enfrentar este proceso.

Habrá que terminar -precisó- el acuerdo que estableció las oficinas de intereses que están bajo la protección de un gobierno extranjero, también notificar al gobierno de Suiza, que es el que ha representado y representa hoy a EE.UU. en nuestras oficinas en Washington, por solo mencionar un ejemplo.

Añadió que en el intercambio expresaron que resultaría difícil explicar que se han reanudado las relaciones diplomáticas entre los dos países, mientras Cuba continúe injustamente en la lista de estados patrocinadores del terrorismo internacional.

De la misma manera, la diplomática detalló que para la apertura de embajadas será preciso que se resuelva la situación bancaria de la Sección de Intereses de la Isla en Washington, que lleva cerca de un año sin estos servicios.

Las dos representantes detallaron que serán necesarios nuevos encuentros para seguir puntualizando los aspectos formales del proceso, pero no fijaron una fecha específica para una nueva reunión.

Otros temas abordados

En el encuentro del jueves, Vidal  refirió las  preocupaciones de Cuba sobre el ejercicio de los derechos humanos en Estados Unidos, y consideró que su nación tiene experiencias interesantes que mostrar y compartir en lo que se refiere al disfrute de estos, no solo en el  país, sino en la contribución que ha hecho para su mejoría en otras naciones y de las condiciones de vida de muchos pueblos del mundo.

Durante la ocasión se  pasó revista al estado de cooperación en varios temas, como la seguridad aérea y de la aviación, y respuesta a derrames de hidrocarburos.

También identificaron otras áreas en las que existen potencialidades para establecer o ampliar la cooperación bilateral, como el enfrentamiento al narcotráfico, al terrorismo y a las epidemias, y acerca de esto último la delegación cubana propuso sostener un encuentro para definir las modalidades de cooperación con vistas a enfrentar de manera efectiva y eficaz el virus del ébola.

Igualmente, reiteró la disposición de sus  autoridades a desarrollar intercambios con sus contrapartes estadounidenses sobre monitoreo sísmico, áreas marinas protegidas e hidrografía, así como a participar en investigaciones conjuntas sobre especies marinas.

Además, propuso establecer colaboración científica en un grupo de áreas como la protección del medio ambiente, la mitigación de los efectos del cambio climático y la prevención de desastres naturales.

Trasladaron la disposición a discutir la delimitación de la Dona Oriental en el Golfo de México y se interesaron por los próximos pasos para la implementación de un Plan Piloto para establecer el servicio de correo postal entre los dos países.

En relación con las telecomunicaciones, quedó establecido que Cuba está dispuesta a recibir a compañías de telecomunicaciones de Estados Unidos, para explorar posibilidades de negocios en esa esfera que sean beneficiosas para ambas partes.

Los dos países han reiterado su disposición de continuar los diálogos, pero como ha reiterado Cuba con el respeto recíproco al sistema político, económico y social de ambos Estados, y evitando  cualquier injerencia en los asuntos internos o amenazas respecto a elementos culturales, políticos u otros. (Fuentes: Periódico Granma y AIN)