Niega España inmediatez en el rescate a sus bancos
Lo anterior fue anunciado por el ministro de Economía de la península ibérica, Luis de Guindos, mientras otro miembro de la moneda única, Eslovaquia, vio crecer su deuda pública en casi mil millones de euros durante el pasado mes de mayo
”No hemos debatido en absoluto ninguna intervención en el sector financiero español”, aseguró el titular de Economía de España, Luis de Guindos, a la salida de una reunión en Bruselas con el grupo del Partido Popular Europeo (PPE) en la Eurocámara, aunque trascendió que antes de tomar una decisión al respecto, el gobierno conservador de Mariano Rajoy esperará a conocer los resultados de la auditoria que están realizando dos firmas independientes a su sistema bancario.
Agregó que la administración del derechista Partido Popular aguardará, igualmente, por las conclusiones de una inspección a la banca del Fondo Monetario Internacional (FMI), que serán presentadas el próximo lunes. “A partir de ahí, y en un plazo aproximado de 15 días, adoptaremos las decisiones que se deban tomar en lo referido a la recapitalización de nuestras instituciones”, arguyó De Guindos.
Otro de los temas por los que fue interrogado versa sobre la posibilidad de que España pida ayuda a la Unión Europea (UE) en corto plazo, a lo que el ministro fue categórico: "No ha habido la más mínima cuestión, la más mínima pregunta sobre una situación de rescate".
Asimismo señaló que existe una hoja de ruta muy clara dentro del Ejecutivo de Rajoy en relación con el sector bancario y recalcó que está convencido de la necesidad de una mayor integración en el ámbito de la política económica, incluida la unión bancaria en la UE.
”La integración fiscal es un concepto fundamental, y eso implica mayor coordinación de la supervisión, un sistema paneuropeo de seguros de depósitos y que haya instrumentos en los actuales fondos de ayuda para poder capitalizar a los bancos”, puntualizó.
Pese a que Madrid no requirió oficialmente asistencia, la UE busca de forma urgente fórmulas para socorrer a sus endeudados bancos, sin tener que someter a la cuarta economía de la zona euro a las duras restricciones presupuestarias que conlleva un rescate en toda regla. Y de todos modos, el titular de Economía íbero tiene previsto reunirse hoy en París con su homólogo francés, Pierre Moscovici, para analizar la delicada situación económica que afronta el bloque comunitario.
Aunque no trascendieron los temas de la cita, fuentes no oficiales indican que ambos ministros tratarán la propuesta del Ejecutivo comunitario de que el fondo de rescate pueda recapitalizar directamente a los bancos sin pasar por los Estados.
Entre tanto, otro miembro de la moneda única, Eslovaquia, vio crecer su deuda pública en casi mil millones de euros durante el pasado mes de mayo, según datos del Ministerio de Finanzas divulgados hoy por la radio de Bratislava, la capital.
Aunque la economía eslovaca creció 3 % en el primer trimestre de 2012, después de cinco meses del año en curso, el débito fiscal de la nación centroeuropea alcanzó 2 160 millones de euros. El crecimiento interanual de la deuda pública fue provocado por el hecho de que los ingresos planificados para este período del año no llegaron a las arcas estatales, especialmente, las entradas financieras derivadas del Impuesto sobre el Valor Añadido y de los gravámenes al consumo.
En comparación con el año pasado, Eslovaquia registra en la actualidad un freno del crecimiento económico provocado fundamentalmente por la disminución de la demanda exterior. (S.E.)