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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Inalterable el bloqueo de EE.UU. contra Cuba

El venidero 25 de octubre, la comunidad representada en la Organización de Naciones Unidas (ONU), votará nuevamente la Resolución que reclama el fin del injusto bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, que el pasado año contó con el respaldo de 187 naciones, dos en contra (EE.UU. e Israel) y tres abstenciones

El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Abelardo Moreno, presentó ayer en la sede de la Cancillería el Informe cubano a la Asamblea General de la ONU en virtud de la Resolución sobre la Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, cuyos daños económicos ya ascienden a la astronómica cifra de 975 000 millones de dólares hasta el mes de diciembre pasado.

El vicetitular aclaró que la cifra tiene en cuenta la depreciación que ha sufrido el dólar frente al valor del oro en el mercado internacional desde 1961, y que en 2010 ha sido muy elevada, subrayando que el cerco de Washington contra la Isla ha continuado aplicándose con todo rigor, al referirse a las persecuciones y el acoso a las transacciones comerciales y financieras cubanas en el mundo, así como a las sanciones millonarias aplicadas a compañías de terceros países que tienen vínculos con nuestra nación.

Sobre el particular argumentó que, el pasado año, la Oficina de Control de los Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, multó a cuatro entidades por un monto total de 502 millones 721 671 dólares. La mayor parte recayó en el Banco ABN Amro, de Holanda, castigado con la exorbitante cifra de 500 millones de dólares por realizar transacciones financieras “no autorizadas” en las que Cuba o nacionales cubanos tienen intereses.

Ejemplificó que también en ese año otro banco holandés, el ING, fue sometido a una investigación penal por la sospecha de tener relaciones comerciales con Cuba, Irán y Siria, contraviniendo así las restricciones que impone Washington, mientras que en igual lapso la Unión de Crédito Federal de Naciones Unidas también resultaba perjudicada por las absurdas regulaciones de la OFAC, en este caso por medio millón de dólares.

Moreno informó sobre un caso realmente insólito: en abril de este año, la firma Pay Pal eBay, que realiza transferencias bancarias vía Internet, canceló el envío de fondos que el Grupo de Apoyo a Cuba en Irlanda hacía a la cuenta destinada a recoger donativos para Haití, tras el devastador terremoto que azotó a esa nación caribeña. Pero incluso Estados Unidos también se ha arrogado de forma ilegal el derecho de controlar los recursos que se destinan a la Isla por la vía de la cooperación multilateral.

El viceministro recordó que en enero de 2011, el Gobierno norteamericano incautó 4 207 000 dólares del financiamiento del Fondo Mundial de Lucha Contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, para la ejecución de proyectos que serían destinados a combatir las dos primeras enfermedades en la Mayor de las Antillas.

Todas estas acciones, solo unas pocas de una larga lista, demuestran con absoluta claridad, primero, la inalterabilidad del bloqueo, así como su dimensión extraterritorial, que se ha recrudecido a pesar de que, como aseguró Abelardo Moreno, al asumir la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama se hizo eco de un cambio en la política de Washington.

Bloqueo de medicinas imprescindibles

El dirigente cubano trajo a colación lo inconcebible de la política estadounidense en relación con productos médicos imprescindibles. Informó que el Instituto de Oncología y Radiobiología, en su servicio de Oncopediatría, no ha podido realizar tratamientos conservadores ni funcionales en los niños y jóvenes afectados por tumores malignos de los huesos, debido a que las prótesis extensibles para sustituir las partes óseas en la cirugía de tumores son comercializadas por empresas norteamericanas.

Asimismo, el departamento de Radioterapia de dicha institución también ha confrontado serias dificultades para la recepción de piezas y accesorios, luego de que la norteamericana Best Medical comprara la empresa MDS Nordion de Canadá, que los suministraba al país.

Como ha sido denunciado en ocasiones anteriores, a Cuba se le sigue negando la posibilidad de comprar citostáticos novedosos de producción norteamericana como la adriamicina liposomal y la nitrosoureas, específicos para tratar tumores encefálicos, o antibióticos de última generación para niños menores de un año, específicamente los de uso por vía oral. Algunos sustitutos son adquiridos, pero de manera parcial o fuera de tiempo, lo que limita la realización de tratamientos completos en el plazo y momento requeridos, añadió el conferencista.

La prensa reunida en la sede de la cancillería cubana conoció además que la autorización de algunas categorías de viajes, las remesas y el permiso a otros aeropuertos para operar vuelos charter directos a Cuba bajo determinadas condiciones -como parte de algunas medidas anunciadas por el Gobierno norteamericano el 14 de enero de 2011- “son insuficientes y tienen un carácter muy limitado”, acentuó Moreno.

En lo esencial, precisa el Informe, tales decisiones no son indicativos de que Washington tenga la voluntad “de producir un cambio sustancial en la política del bloqueo, sino son el reflejo de la creciente oposición de amplios sectores de la sociedad estadounidense” a su mantenimiento.

Según el texto, con ese anuncio, el Gobierno estadounidense pretendió impactar positivamente la imagen de su fracasada política hacia Cuba en momentos en que el rechazo interno e internacional a la misma es abrumador. Sin embargo, en lo fundamental, las medidas se limitan a restablecer algunas de las disposiciones que estuvieron en vigor en la década de los 90 bajo el Gobierno del presidente William Clinton y fueron eliminadas por George W. Bush a partir del 2003.

Moreno recordó que la Casa Blanca también sigue violando los derechos constitucionales de los ciudadanos norteamericanos al prohibirles viajar a Cuba, hasta hoy solo permisibles con fines académicos, educacionales, culturales y religiosos, previa una autorización especial.

No obstante, el viceministro insistió en que el presidente Obama tiene la capacidad “para incrementar las categorías de norteamericanos que podrían visitar Cuba” mediante una orden ejecutiva, sin que el tema tenga que ser elevado al Congreso. “Ello sería beneficioso para ambos países”, expresó.

En otra parte Moreno acotó que el bloqueo “viola el Derecho Internacional, es contrario a los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas, y constituye una violación masiva de los derechos humanos del pueblo de Cuba y el principal obstáculo al desarrollo en la Isla; viola, además, los derechos soberanos de muchos otros Estados por su carácter extraterritorial”.

El diplomático afirmó que EE.UU. “continúa aferrado a condicionamientos y exigencias injerencistas inaceptables” como condición para modificar su política hacia Cuba, y que al ser un instrumento de presión unilateral, inmoral y rechazado tanto en la comunidad internacional como en la misma nación norteamericana, Washington debe levantarlo unilateralmente, “sin más demora y de manera incondicional”, recalcó.

A favor, 187 países

Ese fue el abrumador resultado en 2010 de la Resolución cubana titulada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, que por vigésima vez será sometida a la votación de los países miembros de la Asamblea General de Naciones Unidas el próximo 25 de octubre.

El pasado año, los únicos votos en contra fueron de los propios EE.UU. y su aliado Israel, y las abstenciones de Islas Marshall, Micronesia y Palau (entre los tres Estados suman 427 000  habitantes, cuatro veces menos que la población de La Habana) .

A la convocatoria lanzada para que cada miembro presentara por escrito su postura respecto al tema, han respondido este año 142 países y 26 agencias, fondos y programas de la ONU, lo que representa una cifra récord. Asimismo se recibieron ocho respuestas más que en 2010, y nueve países contestaron por primera vez. “Ello constituye un reflejo claro de que cada vez es mayor el rechazo de la comunidad de naciones a esa política”, concluyó el viceministro Abelardo Moreno.