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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Rentable y eficiente por 29 años

En la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) 26 de Julio, del municipio matancero de Colón, siempre amanece más temprano.

Los hombres y mujeres que van a arrancarle la savia a la tierra se adelantan al sol “para aprovechar la fresca” y desde hace 29 años, desde la fundación de la cooperativa, son incansables en perfeccionar cultivos y utilizar al máximo recursos en aras de mejores resultados.

Considerada por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños como una de las mejores del país, su objeto social fundamental es la producción cañera destinada a satisfacer demandas del Complejo Agro-industrial Mario Muñoz, de Los Arabos.

“En el último período obtuvo un rendimiento de 63,8 toneladas de caña por hectárea, a pesar de contar con tierras de secano”, explica el ingeniero Miguel Quinta, administrador de la CPA.

“Los cooperativistas realizan fundamentalmente el trabajo manual en el campo, a la caña hay que atenderla como es, contamos con alrededor de 15 variedades, aplicamos técnicas novedosas, fertilizantes, la labor es sistemática, de ahí los resultados”, afirma el directivo.

“En estos momentos 756 hectáreas se dedican a la caña y esperamos para el año 2012 alcanzar las 1 000. En esta última etapa cortamos más de 30 880 toneladas de caña. Todos realizan un gran esfuerzo, porque de tenemos que hacer más con menos, y no son meras palabras, aquí cumplimos”, asegura Miguel. La 26 de Julio, a unos 185 kilómetros al este de La Habana, fue acreedora del Premio Nacional Alvaro Reynoso y de otros reconocimientos en todos estos años, los que exhiben con orgullo en su original Sitial Histórico. Pero no solo caña producen en esta entidad, donde sus instalaciones, taller, comedor, merendero, módulo pecuario, círculo social, oficina y aula de capacitación, permanecen siempre limpios.

Esta CPA fue pionera en la ceba de toros, con halagüeños resultados en la producción de carne vacuna y cumplidora de todos sus acuerdos de acopio, como en la producción de leche, viandas, granos y hortalizas. Para estas tareas cuentan también con el apoyo de trabajadores jubilados, incorporados a las labores agrícolas. PRIORITARIA ATENCIÓN AL HOMBRE

En sus áreas de consumo tienen comprometidas con el Estado, para este año, unos 4 000 quintales de viandas y hortalizas y al cierre de junio último alcanzaban el 91 % de cumplimiento. Luis Miguel Carballo, económico de la cooperativa, señala que el salario promedio de los trabajadores es de 1 100 pesos mensuales.

“Ellos se sienten estimulados, aunque el trabajo con la tierra es duro. Pero cuando se imprime empeño el resultado es favorable. La dedicación y el interés en cosechas, siembras y atención a la maquinaria, se pone de manifiesto. La atención al hombre aquí es prioridad”, argumenta Carballo.

Adolfo Alfonso, cooperativista de 37 años, destaca el trabajo de dirección en la entidad y a ello le atribuye los índices favorables.

“Estamos contentos, el primero que llega todos los días es Fidel Bernal, nuestro presidente; antes de las seis de la mañana ya está aquí, coordina el trabajo, nos apoya en todo, nuestros resultados son históricos y vamos a seguir…” asegura Alfonso.

Aurelio Álvarez Roque, de 71 años de edad, es fundador de la 26 de Julio. Su piel y manos curtidas saben de la magia del sol Él piensa morir en el campo. “Aquí estoy bien, la receta para mantenerme en forma es trabajar mucho, de 18 hermanos soy el más fuerte…”, nos dice con convicción en sus palabras.

Antonio Posada Ramos, con 27 años en la CPA, confiesa sentirse entre familia, por eso obtenemos premios y reconocimientos, nos visita tanta gente, somos hombres y mujeres de trabajo y afirma con orgullo: “somos guajiros manos de tierra”. (AIN)